Las consecuencias de la Incertidumbre

   Cerca  de cumplirse un año de la irrupción de la pandemia, en el ámbito de la educación formal, en las instituciones educativas de todo tipo y nivel, al igual que en el resto de las estructuras que conforman nuestra sociedad, se continúan ejecutando diversas estrategias para conciliar la continuidad de la tarea educativa con el menor riesgo de contagio posible.

    Los alumnos, sus familias y los educadores han recorrido un azaroso camino que fue en un principio, de total confinamiento, matizado con diversas actividades telemáticas.

Luego se establecieron condiciones a cumplir para retomar la actividad presencial y en la actualidad se procura mantener esta modalidad, que se ve interrumpida cuando se activa alguna de las condiciones que requieren confinamiento por aproximadamente un par de semanas.

   En esta situación se vuelve a imponer la actividad telemática por ese periodo de tiempo.

Finalizado el confinamiento se retoma la actividad presencial, que continuará siempre que no se produzca una nueva situación de confinamiento.

   Este escenario de incertidumbre permanente, está evidenciando consecuencias en alumnos, padres y docentes, que se traduce en disminución de rendimiento, apatía, irritabilidad, miedo al contagio y otros diversos trastornos.

   En este punto debemos puntualizar que el conocido “Stress” es un mecanismo fisiológico que pone en máxima alerta todos los mecanismos de defensa y evitación, ante una amenaza imprevista e inminente.

Si esta amenaza se prolonga en el tiempo, sin que se perciba una mejor situación de actuación deja de ser un mecanismo de defensa.

El Stress, prolongado en el tiempo, que se percibe como creciente amenaza y abarca a todos los individuos, en cualquier geografía, da lugar a la aparición de los trastornos descriptos, no solo en los alumnos.

   Todos los integrantes del núcleo familiar, social y educacional, comparten esta cotidiana situación y la permanente ansiedad por cómo será mañana.

   La Incertidumbre sostenida es un fenómeno perjudicial y desequilibrante del equilibrio emocional más elemental.